
Los niños a partir de 10 años se han convertido en verdaderos oponentes por su capacidad de percepción, destrezas tácticas y conocimientos.
En los juegos familiares para este grupo de edad, los jugadores deben cumplir algunos requisitos, como una actuación previsora, comprensión táctica, paciencia y, por supuesto, muchas ganas de jugar.






